Tomás Etcheverry quedó como el único argentino en competencia en el Masters 1000 de Montecarlo tras avanzar a los octavos de final. El platense venció al francés Terence Atmane por 3-6, 6-3 y 6-2, en un partido que comenzó adverso pero que supo revertir con autoridad y paciencia.

Luego de un primer set complicado, Etcheverry ajustó su juego desde el fondo de la cancha, elevó su nivel de consistencia y aprovechó los errores del rival para dar vuelta el marcador. Con mayor solidez en los intercambios y firmeza en los momentos clave, logró encaminar el triunfo y confirmar su buen presente sobre polvo de ladrillo.

En la próxima instancia, el argentino tendrá un desafío de máxima exigencia: enfrentará a Carlos Alcaraz, actual número 1 del mundo, en busca de un lugar en los cuartos de final. El partido será este jueves después de las 8.20, dependiendo de la extensión de los duelos anteriores.

Dura derrota de "Fran" Cerúndolo

El resto de los argentinos no corrió la misma suerte. Francisco Cerúndolo quedó eliminado en segunda ronda tras caer ante el checo Tomás Machac por 7-6 y 6-3, en un partido en el que mostró irregularidad y no pudo capitalizar sus oportunidades. 

A pesar de la derrota, subió al puesto 18 del ranking en vivo.

Por su parte, Sebastián Báez había sido eliminado previamente, también a manos de Alcaraz.

De esta manera, de los cinco argentinos que iniciaron el torneo, sólo Etcheverry sigue en pie y buscará dar el gran golpe en el Masters 1000 de Montecarlo.